la tumba  susurra a la muerte brutales ironias sobre sus victimas las cuales ella le hace el favor de contener.
los amamanta en dulce agonia, y la cruda madera esclaviza sus oportunidades de volar.
 
los animales amantes del cementerio, han acostumbrado sus entrañas a ver los lamentos del muerto.
los monumentos se afilan para penetrar mas facil la carne de aquellos hombres negados de vida que intentan escapar. son esculturas letales.
 
los lobos cantan los requiem que jamas nadie quiso cantarles, y los fantasmas tratan con sus esfuerzos debiles de prender las velas mortuorias que no se prendieron nunca para consolar calidamente el alma de aquellos difuntos.
 
en las casas las penas y angustias que dejaron las victimas rebotan entre las paredes y se confunden con las oraciones del buho que vigila a los apesadumbrados parientes.
 
yacen en la mesa, entre las telarañas y los hijos del sepulcro, los pañuelos negros, ahora sin lagrimas que secar ni miedos que ahuyentar. el desapercibido olvido ha sido la eterna redencion para los seres amados que tanto son odiados por los cadaveres…una ironia mas que la muerte deseaba oir.
Anuncios