un cielo amarillo, opacos como una luz rodeada de moscos malolientos.
estructuras de puas metalicas, formas que son paridas con aquellas herramientas mosntruosas.
pero veo letras sondeando en el aire fetido, son conocimientos que alguna ves fueron verdades.
encerradas caras divinas, en este espejo invertido que contiene paisajes dementes.
el humo cafe penetra en mi cuerpo mutandose en oxido insalubre, y las esperanzas, desde que el ego existe, yacen torturadas en la rueda letal del olvido.
lanzan profecias malditas aquellos humeantes rostros con su mal aliento, y el profundo sufrimiento que causa es solo el primer insignificante efecto de su augurio.
las mariposas destrozan sus alas,
el sol osa congelarse,
la maldad es un concejo sabio en estas tierras… 
aqui todo es confusion y contrariedad, como un espejo roto.
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