nutriendo el mugre de tus genitales,
y destruyendo tus ideas rellenas con asquerosa luz.
es la velocidad del dolor encontrandose en tu cerebro,
proveyendote espejismos de cocechas cadavericas,
el sufrimiento pintado con rojo en el cuadro de tu estimada madre,
mientras los vellos pubicos se entrenan para ser la plaga de tu cuidado cutis.
mis colmillos marcaran su orina y rastro en tu humanidad,
tu piel emigrara a nuevas tierras de dolor,
tus lamentos seran dispersados cuando atraviesen tus blancos dientes,
el reloj se cansara de sostener el tiempo de vida que te queda…
la vela, madre de la penumbra, se esta desintegrando en angustia,
moriras en brazos languidos del minutero.
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