la soledad creada se acosto a dormir en la hoyo sepulcral del muerto,
la luna alucino con mujeres tapando sus caras de blancos mantos,
y las velas seduciendo al viento funebre que convocaron sus parientes.
 
la tierra negra cumplio el deseo antiguo del difunto,
las arañas se encargaron de comer su ataud como proteccion divina llegada del infierno.
y la corbata desgastada dio señales de vida, para su auxilio.
 
fantasmas de susurros no espeluznantes llegaron al ritual mortuorio
¡palidamente hermoso debes quedar!
la novia de la luna bajando en su cara tubo una fantasia sensual,
sustos a las lagrimas de los visitantes funebres,
calladas son sus agonias sentimentales…
 
anhela volar la pluma del angel que velo el sueño de eterno caido.
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