odiando a los que alguna vez volaron junto a mi,

adornandolos con coronas que posean el nido de la muerte.

la lengua muere cada vez que la misantropia en formas de desesperacion aparece,

cualidades huecas me son otorgadas como victimas mias… sin realmente serlo.

son verdugos en la misma barca de la amistad,

en una corriente de sangre con propiedades de resentimiento que se dirije a la revelacion final.

anhelo revivir las maldiciones de juguete,

aquellas que puedan destrozar psicologicamente,

acosando la mente en el patio donde yace el perro que mantiene a la eternidad.

explotando estan  las armas del cerebro monotonamente.

comienso a enamorarme del sadismo de los dioses antiguos,

un chocolate relleno de sangre llevare en mi conquista.

el orgamo definitivo sera ver su muerte,

mientras la velocidad del placer destroza toda forma fastidiosa.

 

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